Adiós querido Hospi

malenaHay despedidas que duelen un poco… hay otras que duelen hasta el extremo. Pero a veces es hora de pasar página y dejar hueco a gente nueva con nuevas ilusiones.

Hace ya casi tres años que dos amigos llegaron a ti casi de casualidad. Los dos tenían mucho tiempo libre y aun más ganas de hacer cosas, por lo que vieron en ti la oportunidad de llenar en parte sus vidas algo vacías por la falta de trabajo.

Pero has hecho más que eso. Me has enseñado a valorar la salud, a dedicar mi tiempo en cosas que realmente merecen la pena y a entender lo importante que es sonreír en esta vida.

Nunca olvidaré la primera vez que te visitamos ni a aquella niña caminando con dificultad arrastrando un gotero. Pero daba igual cómo se sentía ella, durante aquellos segundos tenía la sonrisa más sincera que había visto jamás mientras decía: “Mira Papá, el Ciber está abierto”.

Te reconozco querido Hospi, que al salir de allí ese día lloré. Lloré mucho. Pero también te reconozco, amigo, que aquellas lágrimas me hicieron ser consciente de la labor tan importante que nos tocaba desempeñar.

Y es que dicen que ser voluntario es trabajar sin que te paguen. Pero la gente está muy equivocada. Trabajar sin que te paguen es lo que hacía en la empresa en la que hice prácticas durante mi primer máster. Una empresa que en su lema tenía no se qué de unas ardillas. Allí eché infinitas horas y cuando tocaba contratarme y, por tanto, pagarme, me dieron una patada y metieron a otros tontos como yo sin cobrar.

En tu Ciberaula sí me han pagado. Lo que pasa es que allí cobramos a base de sonrisas, de partidas a la Play, de dibujitos dedicados y de abrazos de agradecimiento. Quizás haya gente que siga pensando que eso no es cobrar, pero créeme, en estos tres años he sido el hombre más rico del mundo.

Además, allí entré con un amigo, Turu. Se puede decir que un hermano. Pero es que he salido con toda una familia. Gamito, Jesús, Patri y Marian, sabéis que sois muy especiales para mí.

Querido Hospi, no te preocupes, te dejo en buenas manos. Eso sí, por favor te pido que sigas haciendo igual de bien lo que mejor sabes: curar a esos niños y niñas que lo están pasando mal.

Hasta siempre #MartesDeHospital.

@JcVirin

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: